PETRO y el pernicioso caudillismo

Es que, en realidad, quien le jale al caudillismo –además de pecar creyéndose cual dios irremplazable- irrespeta a muchas personas también capaces de ser líderes de verdad: de dirigir, de gobernar, de representar. Solo el caudillo habrá de percibir que aquel proceder suyo es bueno, ejemplar; y a lo mejor igualmente pensarán eso quienes lo defienden con fanatismo desbordado, con obediencia ciega. ¡Descomunal error! ¿O será que no lo ponderan así ?
Cuando a PETRO lo acuso de caudillismo no es por su ideología –que buena sobre todo por su encomiable empeño en la pregonar la justicia social y por ella darse la pela-, sino preciso por su manera de ejercer el Poder. Que, resumiendo, por eso de él –no dejo de recalcarlo- por soberbio presumirse infalible o inmaculado. Por él a coequiperos de gobierno –de ministros pa’bajo- incluso en público regañarlos, humillarlos y echarlos de los cargos. ¡Tremenda grosería! Como quien dice –propio de un caudillo- “aquí mando yo y nadie más. ¡Soy el rey!”. ¡Qué tal eso! También caudillo por, en suma, no consentir que nadie le lleve la contraria. Seguro, más ejemplos habrá para que se corrobore que no es paja cuando a PETRO le endilgo ese repudiable caudillismo; con ocasiones en las que aquel pase por el machismo, que no misoginismo –o misoginia- porque a él le gustan las mujeres con relación a los amoríos. ¿O, acaso, miento?
…Pero ese caudillismo de PETRO confundido, reitero, con liderazgo político (que sin duda en él haberlo), es al que debe ponerle lupa el PACTO HISTÓRICO (el Progresismo en general) con la perspectiva de las elecciones regionales de 2027 y las presidenciales de 2030. Para, en consecuencia, las bases (ojalá lo puedan hacer sobre los caprichos del caudillo) decidir si conviene o no que sea PETRO quien (como él quiere y parece que ya decidió a su antojo) asuma de manera absoluta la cabeza del Partido. Que, lluevo sobre mojado, tampoco sea cosa de desconocerle sus cualidades y pretender arrojarlo por la borda de la embarcación. ¡Para nada!
Pero lo que considero, concluyendo, es que lo mejor es dejarlo con el rol de asesor sin que pueda tener la potestad omnímoda de imponer sus caprichos de caudillo. ¡No, eso no!, al menos que se quiera concurrir a más descalabros eleccionarios del PACTO HISTÓRICO. ¡Pachucho!, a ninguna organización le conviene la presencia en su seno de un caudillo que –entre más conductas indeseables por no ser productivas- sea de una personalidad pendenciera, polarizadora. No se pase por alto que fue mucho el tiempo dilapidado por PETRO en el Gobierno por andar a cada nada peleando incluso con su misma sombra, con consecuencias desgraciadas para Colombia y para él en lo personal. ¡Cómo no!, para nada le sirvieron, por ejemplo, sus agarrones emprendidos con TRUMP; que algunos no digo que no es que no los hubiera desplegado, sino que se dejó guiar por su muy usual imprudencia, que siempre será mala consejera y mala compañera y que PETRO por su soberbia no prescinde de ponerla en práctica.
Por lo aquí registrado es muy probable que me lloverán rayos y centellas. ¡Pues no le hace! Porque opino es con la mejor de las intenciones para la causa. Procurando seguir aportando para que, ¡ojalá, Dios quiera!, la canibalesca fascista ultraderecha no se mantenga en la Presidencia de Colombia ni en más escenarios de Poder desde los que prosiga sembrando opresión y violencia. ¡Desde luego!, me preguntarán (o nos preguntamos): “¿Si no es PETRO quien dirija al PACTO HISTÓRICO, entonces quién?”. Respondo: también CEPEDA quede como asesor, aunque con mayor participación por su condición de congresista y de por ley ser “el jefe de la Oposición” por haber sido el segundo en las elecciones presidenciales de 2026 –no PETRO-. Pues la cabeza del PACTO HISTÓRICO, estimo, debe recaer en una Dirección Plural elegida en una Asamblea Nacional Democrática. Tal órgano que asegure: liderazgo, dinamismo, pulcritud, sapiencia, imparcialidad, conciencia de causa, ¡democracia! y más virtudes imprescindibles para sacar adelante cualquier proyecto. Una Dirección que tampoco se vuelva un despelote a la hora de adoptar decisiones por culpa de la cantidad de integrantes. O sea, con entre 9 y 11 miembros. ¡No más de ahí!
¿O es que fanáticos de PETRO querrán presenciarlo –aunque haya consultas populares- a la larga él a dedo decidiendo e imponiendo en las elecciones de 2027 candidatos para las corporaciones públicas regionales, y alcaldías y gobernaciones?... ¡Sería el colmo!, en un PACTO HISTÓRICO que ha venido pregonando “el CAMBIO en la manera de hacer Política”. Que debe ser es, en consecuencia, el cambio renunciando a la politiquería, al clientelismo, a las exclusiones, a la inmoralidad, a la subyugación, a la barbarie… Finalmente, digo: no haber conservado para 2026 – 2030 la Presidencia de Colombia no sea, ¡compañeros de causa progresista!, motivo para darnos por perdedores. Ni para salir en desbandada muchos, quizás, buscando amparo en las huestes de la macabra ultraderecha por hoy estar en el Poder en cabeza de una persona que, sin duda, requiere tratamiento psiquiátrico con urgencia. ¿O qué dirán los que pedían lo mismo para PETRO por acusarlo sin pruebas de ser “drogadicto, alcohólico y dictador”?
Con Petrosky a la cabeza del PACTO HISTÓRICO olvidémonos de volver a ganar la presidencia, y en las elecciones del otro año nos va como a perro en misa.
ResponderEliminarSaludos. Gracias por su comentario.
EliminarPetro el mejor presidente de Colombia de todos los tiempos.
ResponderEliminarPetro debe estar preso junto con Maduro.
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