¡Gracias en el nombre de canes!
En realidad, ¡doy muchísimas gracias! por los aportes hechos, o que hagan, a la noble causa de a no escasos perros callejeros ser posible brindarles comida, agua y, en algunos momentos, servicios de veterinaria... Es que, recalco, por los perros doy hasta mi vida por su condición de seres “humanos” que amparos necesitan... ¡Caramba!, considero una enorme canallada que haya personas desalmadas que a los muy nobles perros los arrojan a la calle, o como sea es que los maltratan como si acaso fueran “cosas”… No es obligación a perros callejeros dispensarles amor o generosidad, pero tampoco ser para ellos cual feroces lobos.